Al fracasar diálogo,Ortega intensifica la represión.

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vampiros

 

Solo a plomo entiende Daniel y la Chayo ,delen plomo si es lo que quieren !

Un disparo en la cabeza segó la vida de Manuel de Jesús Chávez Ramírez, de 31 años, y estudiante

de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de León, turística ciudad colonial localizada en el

oeste de Nicaragua. Chávez había levantado junto con decenas de vecinos de esta ciudad una barri-

cada en la vía que la conecta con Managua, la capital. El cerco fue violentamente reprimido por hues-

tes del Frente Sandinista y en los enfrentamientos resultaron heridos, además, un centenar de perso-

nas, según información de la Cruz Roja local.

Así responde el Gobierno de Daniel Ortega a la presión popular que le exigía encontrar una salida pa-

cífica a la difícil crisis que atraviesa Nicaragua mediante un diálogo nacional con la mediación de la Igle-

sia. El mandatario se negó a aceptar las condiciones del diálogo, que pasan por aprobar profundas re-

formas para democratizar el país, y afirmó a través de su canciller, Denis Moncada, que lo que ahí se

discutía era una "ruta para un golpe de Estado". Al no haber consenso, los obispos decidieron dar por

suspendidas indefinidamente las negociaciones.

 

La respuesta popular fue inmediata. Se reforzaron los bloqueos en todo el país, principalmente en las

zonas productivas del norte y el sur, de donde Managua, la capital, se abastece de alimentos. Las barri-

cadas también se levantaron en varios puntos de la ciudad y los estudiantes reforzaron su atrinchera-

miento en las universidades públicas.

La noche del miércoles fue caótica en Nicaragua. Las huestes de Ortega sembraron el terror en varias

partes del país. El presidente intenta mantenerse en el poder enviando un mensaje de fuerza para aca-

llar la presión popular. De esta manera viola la primera recomendación hecha por la Comisión Interame-

ricana de Derechos Humanos, que exigió al Gobierno cesar inmediatamente la represión en Nicaragua,

después de que el lunes una misión de ese organismo presentara en Managua los hallazgos de su visi-

ta para comprobar la situación de los derechos humanos en el país.

El informe recoge denuncias del empleo de francotiradores para reprimir las protestas, lo que abría la

posibilidad de ejecuciones extrajudiciales, advirtieron los comisionados. La violencia desatada por el Es-

tado, según las conclusiones de la CIDH, dejó 76 muertos desde el 18 de abril, cuando comenzaron las

manifestaciones contra una reforma a la Seguridad Social impuesta sin consenso por Ortega.

Los obispos —que denunciaron amenazas de muerte e intimidación— intentaron el miércoles salvar las

negociaciones para encontrar una salida a la crisis. En una sesión de seis horas el Gobierno mantuvo su

posición intransigente. Los delegados de Ortega en la mesa de negociación dijeron que no podía haber

discusiones si antes no se levantaban las barricadas que obstaculizan el tránsito en puntos clave del

país y en la capital. El presidente del Banco Central calculó en 260 millones de dólares las pérdidas por

los llamados "tranques" y dijo que la crisis podría aumentar la tasa de desempleo, hasta dejar a 58 mil

nicaragüenses sin trabajo.

Los empresarios que forman parte de las negociaciones, sin embargo, no hicieron caso de las cifras ofi-

ciales. Afirmaron que apoyaban la agenda presentada por los obispos, que establece una reforma par-

cial a la Constitución para adelantar de forma inmediata las elecciones y destituir a todos los magistra-

dos del Poder Electoral —acusados de fraguar fraudes electorales a favor de Ortega—, así como crear

una Ley Marco que permita una transición pacífica y democrática. Las cúpulas empresariales, una de

las bases de Ortega para mantener su pudor autoritario, se distanciaron del mandatario y exigieron su

salida inmediata del poder. El Gobierno afirmó, por su parte, que en el llamado diálogo nacional se fra-

guaba un golpe de Estado.

"La agenda que se presentó hoy tiene visos de desmontar el Estado constitucional legítimamente electo,

ese es el objetivo de esa agenda. Es una ruta para un golpe de Estado, para derrocar al Gobierno", dijo

el canciller Denis Moncada al ser consultado al final de la sesión. "Es muy grave esa acusación contra la

Comisión Mediadora", dijo por su parte Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua. Aquí hay una crisis polí-

tica en Nicaragua y como Comisión Mediadora hemos elegido la vía pacífica para resolverla", agregó.

El obispo recordó que cuando la Iglesia aceptó la mediación en el diálogo puso como condición que el

objetivo de las negociaciones era "ir a la raíz del problema del país para allanar caminos para su demo-

cratización", lo que pasa por profundas reformas que inevitablemente terminarían en una salida de Orte-

ga. Al final de la sesión del miércoles los obispos recomendaron a los delegados del Gobierno y a la lla-

mada Alianza Cívica —conformada por universitarios, representantes de la sociedad civil, empresarios,

académicos y productores— que formaran una comisión y encontraran un consenso para continuar el

diálogo, única vía, dijeron, para solucionar la crisis.

Los nicaragüenses dieron por fracasado el proceso y la tarde del miércoles salieron a las calles de todo

el país para exigir la salida de Ortega. Las barricadas se reforzaron en todo el país. "Seguimos invitando

al pueblo de Nicaragua a manifestarse", dijo Medardo Mairena, coordinador del movimiento campesino

que se opone a la concesión para construir un Canal Interoceánico, entregada por Ortega a un empresa-

rio chino.

"Es el pueblo el que se ha manifestado y hay muchos tranques que son auto convocados, la gente tiene

su autonomía. Todos sabemos que el único responsable, el único culpable de daños a la economía, de

la sangre y de los muertos, es el Gobierno, que no ha querido escucharlos ni ceder, ni siquiera ha mos-

trado la mínima intención de buscar una salida sin derramamiento de sangre", afirmó Mairena.

La madrugada de este jueves en León, los estudiantes de Medicina de la pública Universidad Nacional

Autónoma —alzada contra el Gobierno improvisaron puestos médicos para atender a los heridos.

Denunciaron a través de las redes sociales la principal forma de comunicación de estos jóvenes indig-

nados que huestes del Frente Sandinista atacaron varios de estos puestos e incluso intentaron incen-

diar uno.

ALMAGRO SE EMPANTANA EN LA CRISIS NICARAGÜENSE

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) acusó el miércoles a un “sector de la

oposición” de “mentir” sobre las negociaciones que ese organismo interamericano mantiene con el régimen

del presidente Ortega. En un vídeo publicado en su cuenta oficial de Twitter, el secretario general, visiblemen

te molesto, dijo que hay “prácticas antidemocráticas de un sector de la oposición”, al que acusó de desarrollar

“campañas de mentiras” sin especificar a quiénes se refería. En Nicaragua los partidos políticos quedaron al

margen de la rebelión popular y los empresarios, universitarios, campesinos y representantes de la sociedad

civil son quienes intentan hallar una salida a la crisis. El Gobierno había pedido a los obispos que una delega-

ción de la OEA que visita Nicaragua estuviera en la mesa del diálogo, pero la Iglesia respondió que solo lo pe-

rmitiría si Almagro encabezaba esa delegación. Afirmaron, además, que cualquier acuerdo entre el Gobierno

y la OEA iniciado antes del 18 de abril, cuando Ortega desató su feroz represión, no tiene validez. “Nicaragua

ya no es la misma”, advirtieron.

 

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